jueves, 26 de junio de 2014

ESPÍRITU

Ay gente que se pregunta cómo lo he podido superar.

Fue muy difícil, la verdad. Me pase día y noche llorando desconsoladamente. El verano de ese mismo año, cuando fui al entierro de mi madre, mi padre me dejo en mi pueblo por que se tenía de ir a Barcelona para ir a trabajar. Justamente esa noche estaba lloviendo. Me puse a llorar porque lo echaba de menos sobretodo con lo ocurrido, pero de repente vi una luz con una imagen de mi madre. Fue una cosa muy extraña por qué no tenía miedo al contrario, me sentía a gusto como si estuviera con ella. Mi padre y mi abuela pensaban que decía esas cosas por la muerte de mi madre pero yo sabía que era real. Desde entonces comprendí que eso me perjudicaría para mi futuro. Pensé que lo mejor sería ir hacia adelante que la vida seguía, pero estaba segura de que mi madre nuca me abandonaría nunca y que yo tampoco aunque no lo parezca.

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