Ha pasado tiempo sin publicar nada he necesitado tiempo
para pensar a solas. Nunca me ha costado sacar una reflexión dentro de mi misma
pero esta vez si. Siempre he estado esperando a que alguien me quisiera, fuera
quien fuera, aunque fuera feo o una friki o... mientras me quisiera de verdad.
Hasta que llegó el momento que hubo alguien que me quiso pero actué de una
manera que no era yo. No paraba de huir de esa persona, y en ese momento no
quería que nadie me quisiera. Era una sensación extraña. Cuando le veía en
seguida me ponía borde con él como si me hubiera hecho algo, que en realidad
no, y no paraba de decirle cosas malas. Cosas que no eran propias de mí. Como
si enfocara toda mi rabia guardada hacia él. Hasta un día, que ese día es hoy,
me he dado cuenta que en realidad quería que me quisiera una persona en
concreto. Esa persona es un chico que me gusta desde tercer curso, intentando sacármelo
de la cabeza pero sin ningún resultado. En realidad antes éramos amigos pero
luego nos separamos y perdimos la amistad, y ahora no lo conozco. Y dudo mucho
que se acuerde de que existo o que se sepa mi nombre y yo intento hablar con él
pero no puedo me pongo nerviosa y digo cualquier cosa y la cago. Pero aun así
yo intento seguir ya que tengo unas fabulosas amigas que me hacen reír cuando
más lo necesito.


No hay comentarios:
Publicar un comentario